La importancia del lavado de las manos

Objetivo General

Disminuir el riesgo de transmisión de infecciones al reducir la flora microbiana transitoria de las manos de los empleados mediante la práctica de la higiene de manos.

La literatura afirma que el lavado de manos puede reducir las infecciones en un 50 %.

 

Definición

  • El lavado de manos se define como una fricción breve y enérgica de todas las superficies de las manos con una solución antimicrobiana, seguida del enjuague al chorro de agua.
  • Busca remover la suciedad, el material orgánico y disminuir la concentración de la flora transitoria, adquirida por contacto reciente con pacientes o con objetos o superficies contaminadas.

¿Cuándo lavarse las manos?

 

Antes de:

 

  • Preparar alimentos.
  • Comer o darle de comer a los adultos mayores
  • Antes y después de curar una herida.
  • Tocarse los ojos, nariz o boca.
  • Antes y después de atender a un enfermo.

Después de:

 

  • Ir al baño
  • Cambiar el pañal.
  • Limpiar secreciones de vías respiratorias.
  • Jugar o tocar una mascota.
  • Toser o estornudar.
  • Sonarse la nariz
  • Atender un enfermo
  • Tocar fluidos corporales
  • Después de retirarse los guantes de protección

 

Se recomienda:

Antes de realizarse el lavado de manos.

  • Retirar joyas: anillos, relojes, pulseras
  • Recoger la manga de la camisa en caso tal que esta sea larga.
  • Mantener las uñas cortas y limpias.
  • Utilizar jabones antimicrobianos.

¿Cómo?

  • Frotar las manos, primero palma con palma, intercalando los dedos.
  • Frotar con la palma de la mano derecha el dorso de la mano izquierda y viceversa
  • Empuñar las manos y frotar los dedos de arriba hacia abajo y viceversa.
  • Frotar la yema de los dedos de la mano derecha sobre la palma de la mano izquierda y viceversa.
  • Enjuagar las manos con agua suficiente.

 

Adulto Mayor Lavado de Manos